Por favor Guatemaltecos, ya no dudemos mas... y por favor Denunciemos no dejemos pasar una mas..... hemos pasado una y otra y cada vez guatemala esta peor, estamos dentro de un pais lleno de corruptos cerotes que solo chingar son..... somos mas los buenos y muy pocos los malos.. entonces mejor mandemos a la mierda a estos pocos cerotes y defendamos nuestro pais, que hasta el propio Tecun lucho a pesar q solo tenia una lanza lucho con otro cerote que tenia un caballo y una pistola.... Imaginense si lucho el contra alguien mas fuerte que sabia que le iba a dar ver... entonces porq no luchar con este janano....
que les parece nuestra foto otorgada por los camarografos escondidos.... Eso solo fue en un ratin de pelex de todos estos cerotes.... pero sobre todo fue en su habitar normal.....
HISTORIA
En los años de la Revolución de Octubre se creó el Instituto para el Fomento de la Producción (Infop), entidad del Estado que estaba llamada a apuntalar todo el proceso productivo haciendo accesible el crédito a aquellos que –a pesar de estar provistos de ideas y proyectos– no resultaban para la banca tradicional sujetos de crédito. Surgieron nuevos empresarios y se hicieron a nuevas aventuras como lo fuera, en ese entonces, la siembra de algodón.
Se democratizó el crédito –si bien con sus sesgos políticos y surgieron nuevos capitales. A la llegada de la liberación sobrevivió el Infop, y creció incluso, habiendo sido pieza clave en los parcelamientos de Nueva Concepción y de La Máquina, distribución de tierra del Estado en propiedad, gobierno de Castillo Armas, unida al apoyo técnico, y crediticio: otros nuevos empresarios y otros nuevos capitales.
Al final del tercer gobierno de la revolución y segundo de la liberación, como se llamara al gobierno que fue presidido por Julio César Méndez Montenegro, se programó su fusión con el Banco Nacional Agrario, también estatal, y la conversión de ambos en el Bandesa, entidad de una dimensión más ambiciosa que se proponía alcanzar las mismas metas, habiéndose realizado la fusión en el gobierno sucesivo de Carlos Arana Osorio.
Tanto el Infop como Bandesa fueron entidades estatales y en una u otra forma alcanzaron sus fines. Sin embargo, se sentía la necesidad de un proyecto aún más ambicioso y fue así como en tiempos de Álvaro Arzú se propuso su privatización, convirtiéndola en una entidad mercantil de carácter privado, siendo su capital mixto y sus socios originales el Estado, empresas cooperativas y cooperativistas.
El proceso privatizador se hizo de conformidad con la ley y el Congreso de la República –con las dos terceras partes del total de diputados que lo integran– decretó la extinción de Bandesa, entidad autónoma del Estado, para dar origen al actual Banrural, entidad privada, formándose este con sus activos y con nuevos aportes.
Contrariamente a lo ocurrido en la sucia privatización Guatel-Telmex-Telgua, hecha en fraude de ley, la transformación de Bandesa a Banrural satisfizo todos y cada uno de los requisitos de la ley y su escritura constitutiva, a costo cero, fue otorgada por el Procurador General de la Nación, ante los oficios del Escribano de Cámara y Gobierno.
Banrural –capital mixto–, el Estado no es más que un accionista –accionista importante pero simple accionista–, ha sido un éxito rotundo, éxito que no llegaron a alcanzar las instituciones precedentes y ha sido capaz de llevar el crédito a sectores cada vez más amplios del espectro productivo, así como prestar servicios invaluables en materia de remesas, abaratando los envíos y acercándolos al cliente.
No debemos permitir chivos expiatorios en los casos Musa y Rosenberg y –muchísimo menos– que lo sea Banrural para regocijo de los malos competidores en el espectro financiero ¿qué, ya se hacían con la túnica? ¿Auditorías forenses? ¡Cien puntos pero no sólo en los fideicomisos cafeteros, sino en todos! ¿Qué tal Covial, por ejemplo?
¿Qué querían los muñecos? ¿Golpe de Estado, Presidente propio, y de paso “huevearse” Banrural? ¿Lo quieren, todavía?
Algunos anonimistas se han dado a la tarea de despedazar a José Ángel López y a Fernando Peña, siendo los anónimos artimañas asquerosas. Espero que en todo esto no existan chivos expiatorios, instituciones y personas condenadas a priori puesto que algo así sería como la negación misma de un Estado de Derecho, entendido este como aquella situación en que son normas legítimas las que rigen la vida en sociedad, estas se cumplen espontáneamente, al igual que los contratos y, si no se cumplen, se hacen cumplir, se persigue, y se castiga a sus infractores. Tampoco señalamientos absurdos de apología del delito respecto a hechos que no la constituyen, ni equivocada calificación del pánico financiero, también inexistente. Y menos aún, amigo lector, tontos útiles…¡Que se aplique la ley! ¡Que se haga justicia! Pero ¡ojo!, esto jamás podría lograrse con transgresiones a la ley e inequidades.